La piel del bebé es una de las más delicadas que existen. Los padres de recién nacidos suelen ser muy cuidadosos con los productos que utilizan, ya sean detergentes para la ropa, geles de baño o cremas. Es importante evitar los productos químicos agresivos, los perfumes y los colorantes para no provocar una reacción adversa. Pero, incluso con el mayor cuidado, pueden aparecer problemas cutáneos.
Para quienes tienen un bebé con eccema, puede resultar bastante estresante intentar averiguar cuál es la mejor forma de tratarlo sin empeorar el problema de su pequeño. Si esto te suena familiar, esta guía sobre el eccema infantil y cómo abordarlo mejor te resultará de gran utilidad.
Conoce los síntomas a los que debes prestar atención
El primer consejo es saber cómo se presenta normalmente el eccema en un bebé. Esto te permitirá reaccionar rápidamente para que el brote no empeore.
Algunos síntomas comunes del eccema son:
- Una erupción seca
- Una erupción muy enrojecida
- Una erupción que aparece en el cuero cabelludo, detrás de las orejas, la cara, las piernas, el cuerpo y/o los brazos
- Una erupción en todo el cuerpo
Conoce los factores desencadenantes
Ahora que ya sabes identificar correctamente el eccema, es importante que conozcas sus factores desencadenantes. Un factor desencadenante provoca un brote, por lo que, al eliminarlos de la rutina y el estilo de vida de tu bebé, es posible que puedas controlar los brotes.
Algunos de los factores desencadenantes más comunes del eccema en los bebés son:
- Colorantes
- Fragancias
- Productos químicos agresivos
- El sudor o el exceso de calor
- Piel seca
- Alérgenos
- Intolerancias y alergias alimentarias
- Virus comunes
Elige tejidos suaves y transpirables que no irriten la piel
Aquí tienes un consejo importante tanto durante un brote de eccema como cuando no haya irritación cutánea. Elige siempre tejidos ligeros, suaves y transpirables. Así te asegurarás de que la ropa de tu bebé no le irrite la piel ni empeore su eccema.
Algunos tejidos ideales para vestir a tu pequeño son el algodón, el bambú, el lino y el cáñamo. Esto es especialmente importante en prendas básicas como los bodies, que están en contacto directo con su delicada piel. También te conviene buscar prendas que no tengan etiquetas internas; de nuevo, esto garantizará que no se le irrite la piel.
No te olvides de utilizar también mantas ligeras y muselinas. Las de algodón y bambú se lavan muy bien, no irritan la piel y permiten una máxima transpirabilidad.
Una última recomendación sobre la ropa es elegir prendas que tengan cierta elasticidad y permitan la libertad de movimiento. Las prendas demasiado ajustadas que no dejan que la piel respire correctamente pueden agravar considerablemente un brote. Un buen ejemplo son los cuellos altos, que suelen ser muy ajustados. El calor queda atrapado en el cuerpo, lo que no es bueno para el eccema.
Utiliza un detergente suave
Y hablando de ropa, todas sus prendas deben lavarse con
un detergente
suave Jabón para la colada que no contenga productos químicos agresivos, fragancias ni colorantes. Todos estos ingredientes actúan como irritantes y, sencillamente, no son necesarios. Hay muchos jabones diferentes pensados para la piel sensible; estas son las mejores opciones.Siempre que compres ropa nueva para tu bebé, asegúrate también de lavarla antes de que se la ponga. Si metes la ropa en la secadora, no utilices toallitas suavizantes ni potenciadores de aroma.
Baña a tu bebé con frecuencia
. Aunque tu primer instinto pueda ser reducir la frecuencia de los baños por miedo a resecarle aún más la piel, lo cierto es que el baño diario es sumamente importante para quienes padecen eccema. El uso de un jabón suave y sin fragancias eliminará las bacterias de su cuerpo que podrían llegar a provocar una infección. Además, aportará hidratación a su piel deshidratada.
Una vez que termines de bañarlo, sécalo con palmaditas suaves en lugar de frotarle la piel. Así te asegurarás de no irritarla.
Elegir la mejor crema hidratante
Otro paso es asegurarte de que su piel se mantenga hidratada. La piel seca solo hará que el eccema resulte más molesto, por lo que es necesario aplicar crema hidratante. Elige una que no contenga colorantes ni fragancias, que sea espesa y que sea una crema en lugar de una loción. Es posible que tengas que aplicar la crema más de una vez al día.
Si no mejora: acude a su médico de
cabecera Si has seguido todos estos consejos y tu pequeño sigue sin mostrar ninguna mejoría, lo mejor es concertar una cita con su médico de cabecera. Este podrá explicarte con más detalle las posibles opciones de tratamiento, que pueden incluir cremas tópicas, esteroides y/o antibióticos. Si aún así no mejora, es posible que necesites que te deriven a un dermatólogo.
Una lucha constante
La buena noticia es que el eccema no supone un problema grave de salud; en la mayoría de los casos, solo causa molestias. Gracias a estos consejos, podrás controlar mejor los brotes de tu bebé y asegurarte de que desaparezcan lo antes posible.